martes, 8 de marzo de 2011

LAS CASAS DE PARIAN (Continuación)


Este nuevo relato es también de la misma casa de la que hablaba en el anterior y cuando doña Josefa y Mina salieron del pueblo estuvo cerrada hasta que la familia formada por Leoncio Reyes Sánchez y doña Aurelia Ayala Reyes la adquirieron y ahi vivieron con sus hijos Graciela, Blanca, Paco, Paulino,Guadalupe y Rosa.

Pusieron ahi un negocio de billar y venta de cerveza el cual era atendido por doña Lela mientras Leoncio se ocupaba de manejar un viejo camión marca International al que bautizaron con el simpático nombre de "El Chimengüenchón" y transportaba manganeso de las minas a Parián.

De este matrimonio no se podría decir quien de los dos era mas simpático y alegre pues los dos eran de magnífico carácter y sangre muy ligera lo que hacía que los dos fueran personas muy bien apreciadas por todo el rumbo. Tenían en su negocio un tocadiscos para disfrute de la clientela pero también para amenizar fiestas, reuniones y hasta bailes populares lo que hizo que Leoncio, con esa chispa que tenía no solo ponía la música mas bailable sino que tomando el micrófono se convertía en el animador del evento, dedicando piezas a quien lo solicitara o a el se le ocurriera, invitando a los bailadores a la cantina, haciendo bromas y cuanto se le viniera a la cabeza para que el baile cobrara animación. Recordando todo esto no puedo dejar de pensar que en este aspecto, guardando las proporciones, Leoncio se adelantó bastante a su tiempo y realmente era ya lo que hoy se conoce como los llamados Sonideros que tan famosos y cotizados son en la actualidad. Esto le valió para que su tocadiscos fuera contratado por los diferentes pueblos circunvecinos y con la condición de que fuera el personalmente.

Asi llevaba la vida hasta que inesperadamente encontró su fin en una volcadura que sufrió con el camión que manejaba en el trayecto de Huauclilla a Parián y a la cual no pudo sobrevivir.


Ya cuando sus hijos crecieron, salieron a radicar a la ciudad de Oaxaca en donde han vivido hasta la fecha y en donde doña Lela dejó de existir y sus restos, igual que los de Leoncio, descansan en el panteón de Parián.


La foto de hoy nos muestra a los antiguos vagones del tren y la moda varonil de esos tiempos. Esta foto la podemos admirar gracias a la cortesía de Esperanza Cruz quien amablemente sigue colaborando con este blog.

jueves, 24 de febrero de 2011

LAS CASAS DE PARIAN (Continuación)


Vamos ahora a ver la casa contigua a la mía y empezaré por decir que el recuerdo mas antiguo que tengo de quien la habitaba es el de una viejecita que siempre tenía las puertas cerradas y no tengo ni idea de quien pudo haber sido. Después de ella vivió ahí doña Josefa Reyes con sus hijos Amparo, Alfredo (Fito) Alberto (Samú) y Fermina (La Mina). Era doña Josefa una señora muy alegre y su carácter fué heredado por todos sus hijos, tenía por ocupación principal ser modista y ella era la encargada de vestir con sus creaciones al ultimo grito de la moda a cuanta persona del sexo femenino le solicitara sus servicios. En temporada de fiestas no paraba de darle a la Singer desde muy temprano y terminaba hasta que pasaba el Nocturno. Cuando no tenía mucho trabajo de coser, atendía un negocio que puso ahi mismo en donde vendía cremas, perfumes, brillantinas y demas artículos relacionados con la belleza. Para estar al día con lo que marcaba la moda tanto en estilos como en telas, hacía frecuentes viajes a Oaxaca, a Puebla y a Tehuacán de donde traía lo necesario para su negocio además de otras cosas mas que resultaran novedosas en el pueblo. De esto recuerdo dos cosas que para la época en que sucedieron fueron algo impactante y es que en uno de esos viajes que la señora hacía, trajo para vender en su negocio el delicioso chocolate Milky Way y el primer Chicle Bomba que hizo furor entre las niñas pricipalmente. Actualmente un Milky Way lo encuentra uno en cualquier tiendita, pero en esa época era algo realmente excepcional ya que era un artículo de fabricación extranjera y en ese entonces en México solo consumíamos lo que el país producía.





Esta familia estuvo viviendo en Parián mas o menos hasta por ahí de 1960 y como a todos les tocó salir en busca de su destino. De Amparo, que en sus años de juventud era una chica muy guapa no se nada, solo recuerdo que cuando salió tenía dos niños, uno se llamaba Marco y de el otro no recuerdo su nombre, Fito se hizo chofer y vivió en Nochixtlán en donde también se casó con una chica de por ahí formando su propia familia. La Mina estudió para Maestra en la Normal de Oaxaca y al terminar su carrera ya no volvió al pueblo y ella y su mamá me parece que se fueron a radicar al estado de Veracrúz. Por esos rumbos parece que falleció doña Josefa y Fermina sigue viviendo por ahí. Si la suerte hace que lea estas líneas, desde aquí le envío mis mejores recuerdos a quien fué mi mejor amiga de la niñez. Por último me referiré a Alberto, a mi gran amigo y contemporáneo, al gran Samú, con quien de niño tuvimos grandes aventuras cuando en el río, en los cerros, en la calle o cualquier otro lugar , con esa imaginación desbordada que el tenía, éramos Tarzán en las selvas africanas, El Llanero Solitario cabalgando en el viejo y lejano Oeste, Flash Gordon en un viaje a traves de las estrellas o cualquier otro héroe de fábula que se inventaba. Era todo un personaje, muy inteligente y con la broma a flor de boca. Cuando nos tocó estar en el mismo año de la primaria, siempre nos disputábamos las mejores calificaciones y no podía superarlo. Ya convertido en adolescente inquieto como era y siendo hijo de don Alfredo Contreras, un señor conocedor de minas que llegó a trabajar por estos lados, se dedica a esa actividad y asi lo vemos manejando un Jeep, con su casco de bakelita y su lámpara de carburo a la cintura ademas de un morral de lona en donde traía un pequeño marro y unos cinceles. Esta actividad le apasionó tanto que no se conformó con trabajar al lado de su padre,sino que su espíritu aventurero lo llevó a internarse constantemente por semanas enteras explorando todos esos enormes cerros y montañas de nuestra región, en busca de su propia mina. En esa etapa de su vida se autodenominaba "El Mejor Minero de Latinoamérica".




Siempre fué muy inquieto, alguna vez me comentó que de pronto sentía que los cerros que rodean a nuestro pueblo, se le venían encima provocándole una gran opresión que le provocaba una verdadera necesidad de irse a remontar cuanto cerro se le pusiera enfrente y así lo hacía, desapareciendo del pueblo por largas temporadas.






Su vida estuvo llena de aventuras y peligros desde la infancia, pues recuerdo que cuando tenía mas o menos como unos nueve o diez años, el pueblo se desperto con la noticia de que a Samú lo habían herido con una navaja en una fiesta en Olivera a la que había ido acompañando a su mamá. Tiempo después y ya siendo mayor, tuvo una dificultad con una persona del Progreso y se enfrascaron en una pelea a golpes, pero su adversario al ver que iba perdiendo, sacó su machete y lo atacó produciéndole serias heridas en un brazo, lo que tuvo malas consecuencias para Beto ya que perdió movilidad y fuerza en el brazo izquierdo, quedándole bastante disminuído el accionar de esa extremidad. Años después, otra vez la vida lo pone en dificultades y desaparece del pueblo durante algunos años, años que le sirvieron para tomar conciencia de su entorno y se vuelve un apasionado de las ideas socialmente reivindicadoras y asi lo vemos siempre leyendo y siguiendo a los columnistas y libre pensadores, adentrándose en las ideas de justicia social y democracia. Con esos ideales llenándole el espíritu, se llega a radicar en la ciudad de México en la década de los 60 y le toca vivir la gran ola libertaria que los estudiantes primero y después toda la juventud de esa época, inician para tratar de cambiar el destino del país.


Asi llega la fatídica tarde del 2 de Octubre de 1968 en Tlatelolco y su destino lo lleva a estar presente, en compañía de mi primo Luis Manuel Carrera y de Abraham, un amigo de mi primo, para ser testigos de esa vil matanza llevada a cabo por el nefasto poder que "La dictadura perfecta" en la persona de Díaz Ordaz hizo posible y que siempre han negado que haya sido verdad. La grandeza de espíritu de Samú lo hizo sacrificar su vida en la persecusión de un ideal y por protejer la vida de sus dos acompañantes ya que al sonar los primeros disparos y crearse el caos entre los manifestantes, sin saber bien a bien de dónde provenían las balas, él empuja a los dos y les ordena que corran quedándose atras de ellos en un intento de protejerlos, ellos obedecen y voltean a ver que siga atrás, pero de pronto ya no lo ven y regresar a buscarlo es imposible ante la enorme multitud que se mueve llena de pánico por la salvaje agresión.


Luis Manuel y Abraham regresan a su casa y esperan a que Beto regrese, pero pasa toda la noche y el otro día y no aparece, entonces se dan a la tarea de buscarlo en delegaciones, hospitales, Cruz Roja y Cruz Verde pero sin encontrarlo y ni siquiera una pista que pudiera indicar por donde se hallaría. Su mamá, Doña Josefa Reyes se hace presente y continúan con la búsqueda con los mismos resultados, por ningún lado aparece y por ningún lado dan informes hasta que en una revista aparece una foto donde se alcanza a ver el cuerpo ya sin vida de nuestro querido amigo. Pero el aparato represivo hizo muy bien su tarea y nunca se encontró ni siquiera su cadáver. Y cómo lo iban a encontrar si años después se llegó a saber que esa misma noche, a cuanto herido o muerto recogieron las ambulancias, los subieron a unos aviones y los fueron a tirar a las aguas del Golfo de México. Triste destino de nuestro amigo y paisano, pero acabó como
dicen que mueren los elegidos de Dios, jóven y persiguiendo un ideal.

La foto de hoy nos muestra una de las unidades de la Cooperativa Estrella del Poniente que hacían el servicio de transporte de carga y pasajeros entre Parián y Tlaxiaco.






miércoles, 12 de enero de 2011

LAS CASAS DE PARIAN (Continuación)


Hoy le toca a mi casa. La casa en donde nací hace apenas unos años. Y entrando en el tema les diré que esta casa que actualmente ya no existe y hoy es el puro terreno, fué propiedad del señor Felipe Palma Ruiz y Margarita Ibarra Cruz y en ella vivían con sus hijos Rebeca, Luis y Dora hijos del primer matrimonio de mi padre quien quedó viudo y volvióse a casar, esta vez con mi señora madre con la cual procreó a Manlio, Sergio, René, Godo, Oscar y Jaime.


Mi papá falleció en 1985 a la edad de 85 años y mi madre afortunadamente aún contamos con ella y es en la actualidad la persona mas longeva de Parián con 97 años de vida.


Tanto mi papá como mi mamá son nacidos los dos en Parián, los padres de ellos fueron de los que fundaron el pueblo allá por los años de 1900.


De mis hermanos todos, menos Luis quien pierde la vida cuando apenas tenía veintitantos años, seguimos rodando en la canica azul, Rebeca con su familia vive en el estado de Veracruz, Manlio que ejerce de médico vive en Sinaloa con su familia que consta de cuatro hijos y dos nietos, Godo laborando dentro del sector turístico está hasta el fin del mundo: Baja California. Los demas, Dora, René, Jaime y yo radicamos con nuestras respectivas familias en este desquiciante Distrito Federal. O sea que en Parián ya no vive nadie de esta familia, pero si vamos muy seguido.

De mi familia y mi casa podría llenar páginas y páginas contando lo que fué nuestra vida en el pueblo, pero solo basta decir que vivimos muy felices y que como tantos otros tuvimos que salir de ahí impulsados por buscar horizontes mejores, los que por desgracia nuestro querido Parián ya no podía darnos.

Pero si les voy a comentar que mi padre nos legó un escrito hecho por él en el que narra como fué la fundación de Parián, de como llegaron a establecerse los primeros habitantes y otros sucesos que marcaron la evolución del pueblo, nos habla de algunas muertes trágicas y de cuando fué incendiado y tuvieron que salir huyendo, también de la lucha de algunos porque el pueblo no decayera , de la construcción de la iglesia, la primera misa celebrada ahí y porqué se escogió a San Antonio para rendirle culto y de muchos avatares que han conformado la vida de Parián y que tal vez muchas personas actualmente desconozcan. Estos escritos que nos dejó, los he recopilado dándole forma a un libro, cuya portada es la imágen que hoy aparece en la entrega de este blog.

Hice unos pocos libros para mi familia, pero del círculo familiar há trascendido y ya algunas otras personas me han pedido uno, pero ya no tengo, estoy esperando a ver si a mas personas les interesa esta obra y poder hacer otras impresiones. Si a alguien le interesara, les agradeceré se pongan en contacto conmigo a través de este espacio o bien al correo paispar@yahoo.com.mx


miércoles, 29 de diciembre de 2010

LAS CASAS DE PARIAN (Continuación)


Y ahora llegamos a la "Escuelita" llamada asi porque en ella se le daban clases a los parvulitos, es decir, a los niños de primero y segundo años, o sea a los mas pequeños, a los "escolarillos" como alguna vez los bautizó Lot. Este lugar era también la casa habitación de los maestros y en la parte de atras hay cuartos que eran recámaras o lo que quien lo habitara quisiera, también había un lugar para la cocina, ademas de instalaciones sanitarias con agua corriente. Existía un pequeño patio interior y en él, sembrado un ciruelo.


Muchos aquí aprendimos nuestras primeras letras apoyados por la maestra y el famoso Silabario y algunos mas con el libro Mis Primeras Letras. Y como dice una canción "Acuden a mi mente recuerdos de otros tiempos, de esos bellos momentos que antaño disfruté..." cuando en algunas ocasiones estando en Parián, me parece oír en la quietud de la tarde aquello que afanosamente la maestra nos hacía repetir una y otra vez y que todos los niños cantábamos diciendo: Si pongo una eme y luego una a y luego la repito dirá mamá. O también siento que entre las viejas paredes aún resuena aquello de que "Don Pipirulando les está enseñando a leer" y otros felices cantos infantiles con los que logramos trazar las letras para escribir y juntarlas para poder leer.


Pero no todo era felicidad, recuerdo también los llantos y el terror pintado en el rostro de los que iban por primera vez, al verse separados de su madre y quedarse solos entre tanto desconocido. Los primeros días de clase eran un martirio para la mayoría, pues muy pocos mostraban valor para enfrentarse a este nuevo paso que teíamos que dar y tampoco faltaba alguna mamá que se deseperaba de ver que su hijito no quería quedarse y a base de unos buenos cuescos o jalones de oreja hacían entrar en razón al muchito.


Quisiera nombrar aquí a las maestras que por esta escuela pasaron dejando parte de su vida para que muchos niños no crecieran en la ignorancia, pero no recuerdo ni conocí a todas y para evitar omisiones mejor no lo hago pero si vaya mi agradecimiento y mi admiración por todas ellas .

Y hablando de la escuelita, aqui tenemos una foto fechada en 1942 en donde vemos una gran cantidad de niñas, tantas como muchos nunca vimos en nuestra querida escuela Amado Nervo. Eran los buenos tiempos del pueblo, en una celebración seguramente de las fiestas Patrias en un momento previo al encuentro entre las dos "Américas", la de Olivera y la de Parián como se estilaba antaño ya que la foto nos muestra un lugar ubicado donde estaba la Mesa Giratoria y atras se ve la casa de mi tía Modesta.

Agradecemos nuevamente a Esperanza Cruz el habernos facilitado esta histórica imagen de un momento en nuestro pueblo.

domingo, 19 de diciembre de 2010

LAS CASAS DE PARIAN




De regreso con los relatos sobre las casas de Parián, ahora toca el turno a una casa que hasta donde yo recuerdo estaba cerrada y abandonada, propiedad de doña Irene Mendoza. Esta casa volvió a abrir sus puertas hasta que se declaró que la temida Fiebre Aftosa había llegado a nuestro país y por lo tanto había que enfrentarla. Para esto llegó al pueblo una partida militar que estableció su cuartel en esta casa. En la entrada del pueblo, a la altura de los hornos de cal, sobre el camino instalaron una caseta con un piso de aserrín impregnado de un líquido sanitario sobre el cual tenían que pasar cuanta persona entrara o saliera de la población, hicieron también ahí mismo un gran charco con el mismo líquido por donde pasaban animales o vehículos. No se cuanto tiempo permanecieron en el pueblo, lo que si recuerdo muy bien es el espectáculo que ofrecían todos los días al iniciar sus labores ya que el ambiente se llenaba de gritos dando órdenes, el sonido de las botas corriendo o marchando, los relichos de los caballos, que eran muchos asi como el resonar de los cascos de las cabalgaduras y la estridencia del clarín de órdenes. Cuando todo esto pasó, la casa volvió a quedar vacía y fué usada mas adelante como corral de chivos, pertenecientes a don Vicente Ceballos y que eran encerrados ahí todas las tardes después de que volvían del diario pastoreo al que los llevaban. Eran un montón de chivos de todos tamaños y sobresalía el semental, un chivo de enorme tamaño y muy bravo al que no se le podía acercar nadie sin exponerse a un ataque bestial. Algunas veces llegué a entrar para ver como nacían los chivitos y a saborear la dulce leche de cabra, caliente todavía por estar recien ordeñada. Por alguna razón, don Vicente se deshizo de sus chivos y la casa volvió a quedar cerrrada, lo que nos dejaba poder entrar furtivamente a cortar algunas papayas que se daban en un árbol que ahí estaba. Tal vez abonado ese suelo por el excremento de chivo que quedó, esas papayas eran de un aroma muy fuerte y tan dulces como no he vuelto a probar.


Pero nuevamente fué reabierta y remodelada pues puso doña Esther, la esposa de don Vicente un negocio de restaurante y verdulería. Esto duró varios años hasta que la trágica muerte de Esthercita, como muchos le decían, obligó a que nuevamente cerrara sus puertas.


Posteriormente vivió ahí Amparo Juárez, hija de doña Josefa Reyes, con sus hijos, los que en cierta ocasión también salieron de pueblo volviendo a quedar sola la casa. Mas adelante fué ocupada por el matrimonio formado por Pedro y Tina. Tina es una hija de doña Leonor Ramos y Pedro era un minero venido de Aguascalientes o de algún estado del norte, no lo se con axactitud, el caso es que pasado algún tiempo también se van de Parián y dejan otra vez cerrada y abandonada esa casa.


Pero pasados algunos años aparece en escena el actual propietario de esa finca, el buen amigo y oriundo de Parián Rubén Córdoba Sánchez, alguien que ha demostrado un amor muy especial por la tierra que formó sus primeros avances en la vida y que es hijo de don Edrel Córdoba y doña Otilia Sánchez. Adquiere esa casa y la transforma completamente en una confortable y moderna construcción que le sirve de lugar de descanso y recarga de energías. El es el primero que le da forma a lo que muchos parianeros hemos deseado, el tener ahí en ese lugar, una casa con las comodidades que la modernidad puede dar para gozar de la paz y la quietud que solo Parián puede dar.
Las fotos de esta entrega son cortesía nuevamente de nuestro amigo Arturo Alcázar y en la primera vemos otra faceta de los elementos que se conjuntaron para dale auge a Parián y aunque la nitidez no es todo lo bueno que uno quisiera, nos ilustra sobre el desarrollo de la minería en nuestro pueblo, lo que junto con el ferrocarril y el comercio hicieron la fama de el llamado Puerto de la Mixteca.
La segunda foto nos muestra una viva imágen de la sociedad de nuestro pueblo en esos años de prosperidad que hicieron de nuestro pueblo , como alguien ya por ahí lo ha dicho, " Una sociedad rural con pretensiones cosmopolitas".
Y vaya otra vez una petición a quien visite este espacio: Colaboren con sus opiniones, algun relato fotos o comentario para darle mas sentido a este blog.

martes, 7 de diciembre de 2010

UNA VISITA A PARIAN





































Hoy haré un alto en los relatso de "Las Casas de Parián" y les informaré de un viaje que hice en compañía de mi amigo Rafael Chávez con la finalidad de asistir a Parián, para la elección del nuevo Agente Municipal que ejercerá el período del año próximo. La elección se llevó a cabo en el corredor de la escuela, como podrán apreciar el las fotos y fué un acto muy concurrido, como lo ilustran estas fotos. En la primera fotografía aparecen los elegidos por mayoría y de acuerdo a los "Usos y Costumbres" y ellos son de izq. a der. Celestino Rivas, Miguel Angel Ortega, Inés Martínez, Inés Moreno y la nueva Agente Municipal María del Carmen Ayala Ortega quien a su vez se comprometió a darle continuidad al programa de rehabilitación que el Agente saliente, Daniel Hernández inició en beneficio de Parián.








Este aspecto presentaba el corredor de la escuela al momento de la elección en donde hubo presencia del prestigiado Diario Despertar de Oaxaca que cubrió el evento y que en su edición del día Lunes 6 del presente mes publica una crónica del acto.









En esta foto vemos al Cabildo saliente y aparecen de izq. a der. Armando Ayala, Daniel Hernández, Moisés Trujillo y Elsa Reyes.








Vaya desde estas líneas un reconocimiento a la labor que llevaron a cabo durante su gestión ya que como nunca se había visto, los cambios en el pueblo saltan a la vista. Esta administración se va dejando además, unos cuantos miles de pesos en la tesorería municipal.











































































































































Para seguir con la información tenemos ahora las siguientes fotos que nos muestran algo que nadie ni en sus mejores sueños se imaginó y es que la vieja, abandonada, saqueada y en ruinas Casa Muro, resurge gracias a la muy buena voluntad de un mecenas que puso sus ojos y su interés en darle nueva vida a esta legendaria casa y la está convirtiendo en lo que hoy ya se llama "Parador San Antonio" que cuenta inicialmente con 7 habitaciones confortables, una terraza, un espacio para restaurante y eventos y su área de cocina. Mas adelante contará con alberca y chapoteadero, jacuzzi , temazcal








bar y jardines. Las fotos muestran parte de lo que ya es esta obra que deberá ser un detonante para la economía y el progreso no solo de nuestro querido Parián sino para toda esta región.








Así que todos aquellos que no visitaban el pueblo por falta de un lugar el cual llegar, ya tienen el problema solucionado y con creces ya que el Parador está de lujo.








Para todo aquel que se interese en llegar a hospedarse, conéctese a este blog y le daremos toda la información que necesite.

martes, 16 de noviembre de 2010

LAS CASAS DE PARIAN (Continuación)




Siguiendo con nuestro relato ahora vamos con la casa de Doña Teresa Sánchez en donde esta señora tenía su negocio de fonda y hospedaje pero en donde tambien había todo un ambiente bohemio y alegre para todo aquel que se llegara ahi. Tenía una fachada muy típica con sus dos pinitos flanqueando la casa blanqueada de cal, bajo uno de estos el "puesto" en donde vendía por la mañana ricas gelatinas, al medio día después de "Pasajeros" sabrosos raspados y por la tarde unos dulces de leche deliciosos asi como unos riquísimos panqués que sabían y olían como no he vuelto a saborear. Los fines de semana por la noche peparaba unos tamales de mole que no tenían rival y los domingos por la mañana se despachaba un pozole de cabeza o de pollo como pocos. Era doña Tere o mamá Tere como le decían sus allegados una persona de fuerte carácter, con una sonrisa muy pícara que dajaban brillar unos dientes de oro que eran su orgullo. De ella se pueden contar también muchas historias, como eso que siempre tenía perros muy bravos o guajolotes que a todo aquel muchito que pasara muy cerca de su casa lo perseguían tirandole aletazos y picotazos. Eso a mi me sucedió y cuando tenía que pasar por ahí tenía que tomar mis precauciones. Era doña Tere muy cantadora y siempre andaba canturreando, como ella decía, alguna canción de Lara o uno que otro chotis como también ella decía porque se sabía canciones muy antiguas. Por cierto antes que Javier Solís pusiera de moda esa canción que en parte dice: "y cuando nadie escuche mis canciones ya viejas, detendré mi camino en un pueblo lejano y ahí moriré...." ella ya la cantaba muchos años antes. Una canción que se inventó y le gustaba cantar mucho era una que la decía así: Chispo ratutá tutá, chispo ratutá tutá, y ese loro real yo me lo encontré, arriba de un árbol colgado de un pie, dicen que es de don Enrique y que yo me lo robé, chispo ratutá tutá chispo ratutá tutá y decía mas cosas acerca de el dichoso loro pero solo recuerdo esa parte. Volviendo a su casa, la tenía acondicionada para recibir huéspedes de diferente nivel y así tenía varios cuartos, el primero estaba con su ventana con cortinas muy alegres, la cama muy bien hecha con su colcha de parches de colores, un tapete al pie, una mesita de noche con su mantel y encima una lámpara de petróleo con una pantalla de tejido de gancho, el segundo cuarto ya no estaba tan arreglado como el primero y asi iban bajando en arreglo y mobiliario los que le seguían hasta llegar al último en el que la pobreza para el que estaba destinado era mas que evidente. Enfrente de esos cuartos, el patio estaba adornado con macetas de flores muy bien regadas y creo que hasta un árbol de granadas había. A la entrada de la casa estaba el lugar en que se servía la comida y la cocina, este espacio se comunicaba con una sala donde estaba la "Vitrola" y había asientos dispuestos alrededor y colgando del techo y en las paredes unos faroles o quinqués que le daban iluminación por las noches y atrás de esto estaban los cuartos que he mencionado antes. Algo muy simpatico que recuerdo y que nos dá una idea del carácter alegre de doña Tere es que una vez, quien sabe porqué, se vió envuelta en diferencias con la autoridad del pueblo y se vió arrestada y confinada a la cárcel y allá fué a dar. Al verse en esa situación y para demostrar que a ella no la iban a humillar con eso, se las ingenió para que le llevaran a su prisión su máquina de coser e inmediatamente hizo una cortinas muy floreadas y las puso en su celda, también mandó por su "vitrola" y algunas otras cosas de su casa y ahí estaba muy comodamente instalada y feliz de la vida lo que hizo que todo el pueblo desfilara por ahí convirtiendo en un espectáculo el castigo que le querían dar lo que obligó al Agente Municipal


a ponerla en libertad para que su autoridad no se viera rebasada.


Tuvo doña Teresa como hijos a Beto y Mauricia, Beto vivió en el D. F. y se trajo para acá a doña Tere cuando ella se puso enferma y aquí murió y sus restos descansan en este lugar. Como reseñé hace poco tiempo, Beto también ha muerto y Mauricia me parece que sigue viviendo en Oaxaca.

Las fotos que tenemos ahora son por cortesía del buen amigo Arturo Alcázar y le agradezco su gran colaboración con este blog.
Esta vista que nos muestra al tren viajando por ese hermoso paisaje de nuestra tierra con sus enormes montañas formando los inicios del Cañón de Tomellin nos hace recordar las palabras del poeta que en su Suave Patria dice que "El tren va por la vía como aguinaldo de jugetería"
Y que decir de lo que nos muestra la foto del Pasajuego, una visión que forma parte de la historia de nuestro pueblo, una imagen que nos dice de días ya idos, de fiesta, pasiones y emociones domingueras que en nuestra tierra fueron.
Gracias Arturo y no dejes de brindarnos tu colaboracion.