domingo, 25 de julio de 2010

LAS CASAS DE PARIAN (continuación)


Ahora veremos lo que fué la casa de la familia de tio Chano Cruz y doña Carmen Ochoa. Era tio Chano hermano de don Gabino Cruz y su esposa doña Carmen hermana de la esposa de don Gabino, por eso los apellidos de los hijos de esta familia son también Cruz Ochoa. Fueron hijos de este matrimonio Antonia (Toña) Crescencio (Chencho), Pilar, Francisco (Chico) Venancio (Nancho) y Bernardo (Nalo). De todos ellos en la actualidad viven solo Chico en el D. F. y Nalo en Oaxaca. Esta familia era poseedora del terreno mas grande que había en el pueblo y en ese terreno tenían funcionando un "Pasajuego". Las actuales generaciones tal vez no sepan que es esto y pues les diré que un Pasajuego es una cancha en donde se desarrolla uno de los deportes tradicionales de la cultura prehispánica de nuestra región conocida como Pelota Mixteca. Este deporte era muy practicado por la gente de nuestro rumbo y todos los domingos era una fiesta la que se armaba alrededor de este deporte y mas aún cuando los partidos disputados eran de "Compromiso" es decir, con apuestas de dinero de por medio.Eran famosos los equipos de Nochixtlán con jugadores de muy buena calidad y que eran los ídolos de la afición. Recuerdo a uno que le decían "El Sapo" y que cuando se sabía que iba a jugar mucha gente acudía a verlo. En Parián también habia muy buenos jugadores que pasearon su fama por toda la Mixteca y llegaron a jugar de manera muy destacada. Esto hizo que entre Parián y Nochixtlán se creara una rivalidad muy fuerte, tan fuerte que en algunos partidos que disputaron estos equipos llegó a haber muertos y heridos entre los fanáticos de ambos equipos. Todos los domingos se veía el Pasajuego lleno de gente para apostar y ver el juego, había puestos de antojitos, de dulces, aguas frescas sin faltar el tradicional Tepache y el mezcal corría con singular alegría. Toda la gente estaba atenta al juego y a los gritos del Chazero, (el chazero era el árbitro. Aquí confieso mi ignorancia sobre la manera correcta de escribir esta palabra, no se si va con s, c, o zeta, lo puse con zeta porque se me hace que así se ve mas bien) el marcaba las faltas, si la pelota salía y los tantos ganados por cada equipo y al final del partido declaraba quien era el vencedor. Lo que no recuerdo es como se llevaba la puntuación, solo recuerdo que cuando el Chazero gritaba: ¡¡¡CUARENTA Y RAYA !!!! la emoción crecía entre el público pues eso significaba que un equipo estaba ya muy próximo a ganar. Este deporte se jugaba con un guante especial que usaban los jugadores, hecho de vaqueta y adornado con ojillos y aplicaciones de metal, pesando como un kilo lo que obligaba a que el jugador fuera bastante fuerte de manos y muñecas. La cancha era de piso de tierra apisonada y muy bien nivelada, teniendo en cada extremo una piedra plana en la cual se hacía botar la pelota para dar el saque inicial. La pelota que se usaba era también bastante pesada, con un diámetro como de 15 cms. y hecha de puro hule lo que la hacía rebotar bastante y con la fuerza con que los jugadores la golpeaban la hacían adquirir una gran velocidad, capaz tirar o lastimar seriamente a alguien que fuera golpeado por ella. Se cuenta que ha habido gente muerta tras recibir un pelotazo de estos.
Esta familia Cruz Ochoa mantenían en muy buen estado el Pasajuego y a Chencho lo recuerdo muy aplicado reparando o haciendo pelotas instalado frente a una fogata con un bote en el que hervía el hule derretido con el que le iba dando forma a la bola.Cuando lleguemos a la casa en donde vivía ampliaré las referencias de el.
Toña, la mayor de las mujeres se casó con Benito, una persona que llegó al pueblo a trabajar en el Palenque, o sea que hacía mezcal. Me parece que tuvieron tres hijos, dos mujeres y un hombre. Salieron de Parián como todos y se establecieron en Oaxaca . Pilar tiene una hija de nombre Carlota y me parece que viven en Nueva York. Francisco vivió durante un tiempo en el pueblo, se casó con una muchacha de Huauclilla, trabajaba como chofer y cuando el trabajo de las minas se acabó emigró para la ciudad de México en donde radica actualmente.
Venancio murió muy joven en un accidente en carretera en la población de Ixtapaluca Edo. de México. Bernardo salió del pueblo siendo muy joven, estuvo junto con su primo Chente en Mazatlán, actualmente reside en Oaxaca con su esposa y su familia. Actualmente este terreno está siendo ocupado y reconstruído por descendientes de esta familia que siguen con amor al terruño y a la memoria de sus antecesores.

La foto que vemos ahora fué facilitada por la señora Esperanza Cruz Ochoa por lo cual le doy las gracias y podemos ver una imágen de la calle Progreso cuando ahi estaba la Administración de Correos. De derecha a izauierda aparecen Lelo Cruz Ochoa, Chucho Méndez, Domingo, Don Rafael Chávez, Guillermo y un poco mas atras, sobre el carrito del correo a un chamaco al que le decían "La Borrega". Podemos ver también, un poco mas atras y bajo la sombra del primer árbol a la derecha, la silueta de doña Marina Feria, a la izquierda se aprecia la Pista de Patinaje y a dos patinadores practicando y en general el aspecto de una parte de nuestro querido Parián con su moreras y el empedrado que todavía subsiste al paso de tantos años, lo que nos da una idea de que los que lo hicieron sabían hacer muy bien lo que estaban realizando.
Tener un espacio destinado patinar, en esos años y en ese lugar, nos debe de llevar a hacer una reflexión sobre lo que era la sociedad que vivía en nuestro pueblo.
Amigos, espero que disfruten de esta vista y recomienden a sus familares y amigos que visiten nuestro Blog.


domingo, 27 de junio de 2010

LAS CASAS DE PARIAN (CONTINUACION)

Con la anterior descripción terminamos con las casas alineadas al poniente de la calle principal y ahora vamos de regreso sobre la misma calle y empezaremos con los Hornos de Cal que estaban a la entrada del pueblo, a un costado del camino y en un nivel mas bajo. Estos hornos eran propiedad de don Paulino Reyes y el reino de Tio Poli, quien era el maestro calero y quien se encargaba de todo el proceso para la obtención de la cal y esto incluía desde seleccionar las piedras adecuadas, ya que no todas pueden dar la cal, hasta el tipo de leña que se debe de quemar, saber acomodar las piedras en el interior del horno para un buen quemado, la temperatura que este debe tener y el tiempo de se le debe de dar para obtener una buena cal. Todo esto lo sabía hacer Tio Poli en base a pura experiencia ya que no contaba con ningun instrumento o herramienta para calcular esos condicionantes. Asi lo veíamos siempre por el río en su labor de seleccionar las piedras, acompañado de alguien que le ayudaba en su labor, portando siempre un pequeño marro con el cual golpeaban la piedra elegida y según el sonido que se produjera, se sabía si era una pieza apta para producir la cal. Por tanto andar por el río, el reflejo que producía el agua y la blancura de la mayoría de piedras que hay en el suelo, seguramente le afectaron la vista ya que siempre se le veía con unos lentes obscuros con protección lateral. Ya cuando nos toque llegar a la casa que habitaba hablaremos mas detalladamente de este singular personaje que vivió en nuestro pueblo.
Vayamos ahora a la primera casa que estaba despues de los hornos y esta casa era habitada por la familia Gómez Bravo y estaba formada por don Ranulfo Gómez , su esposa doña Leonilda Bravo y sus hijos Samuel, Juventino, Toño, Leonel y Alejandro. Esta familia se dedicó un tiempo a la comercialización del carbón vegetal y a los productos eleborados con palma que los pueblos vecinos a Parián bajaban a vender los domingos. Cuando este negocio se terminó, las minas de manganeso ya estaban en producción y entonces se dedicaron al acarreo del mineral en un camión que adquirieron y que manejaba Samuel que era el hijo mayor. Asi llevaban su vida hasta que el fatal descarrilamiento del tren Nocturno en el año de 1956 y en el que desafortunadamente viajaba don Ranulfo, terminó con la vida del jefe de esta apreciable familia así como con la de muchos otros que venían en ese tren.
Pasando el tiempo, como todos sabemos, las minas de manganeso se cerraron y eso limitó bastante la forma de ganarse la vida por estos rumbos y como a la mayoría, a esta familia le tocó el turno de emigrar dirigiéndose al vecino estado de Veracruz, estableciéndose en la ciudad de Minatitlán en donde ya había gente originaria de nuestro pueblo, familiares de Margarita Hernández , hija de doña Ricarda con quien Samuel se casó y formó su propia familia. De los demás hermanos Gómez Bravo no tengo noticias ya que desde que salieron del pueblo no han vuelto, solo Samuel era el que despues de un tiempo de haber salido de Parián, volvió varias veces a visitar el terruño haciéndolo precisamente en los días de la fiesta de San Antonio. Doña Leonila hace relativamente poco tiempo falleció.
Cambiando bruscamente el tema, desde este blog le mandamos nuestras sentidas condolencias a Alicia, Genaro, María y muy especialmente a un seguidor de este blog, a Arturo Alcázar por el lamentable fallecimiento de Chucho Méndez, padre de los primeros mencionados y abuelo de Arturo. También tenemos que dar condolencias muy sentidas a la familia de nuestro buen amigo Humberto Sánchez, fallecido también en esta capital hace unos cuantos días. Beto era hijo de doña Teresa Sánchez y hermano de Mauricia Sánchez a quien le enviamos nuestro pésame.
Las fotos que hoy decoran esta página nos muestran el avance que llevan las obras de reconstrucción de la Casa Muro, obra que lleva a cabo el Sr. Gómez Tort y que como se puede ver ya van muy adelantadas y el proyecto se puede decir que de ser una promesa ya se está convirtiendo en una bella realidad.
Con esta nueva perspectiva que desinteresadamente esta persona le dará al pueblo, me parece que es necesario unirnos todos para darle mas impulso al resurgimiento de nuestro pueblo y en base a eso le pido a todos los que se asomen por este blog , que nos lo hagan saber y así poco a poco darle forma a una comunidad con amor hacia Parián.

domingo, 16 de mayo de 2010

LAS CASAS DE PARIAN ( Continuación)

Junto a la casa detallada en la entrada anterior, se encontraba un espacio aparentemente vacío al cual daban sombra unos eucaliptos los que a su vez estaban a ambos lados de una escalera de piedra que daba acceso a la casa que ahí había pero que desde la calle no se veía por los árboles mencionados mas otros que crecían junto a ellos y que no recuerdo a que clase pertenecían. La casa se encontraba casi oculta y la propietaria era doña Aurelia Ordiano. En ella vivía con sus hijos , del mayor por mas que estoy forzando la memoria no logro recordar su nombre,pero si recuerdo que se casó con una guapa muchacha llamada Elpidia y tenían un hijo llamado Jaime Camacho, el otro era el gûero Gumersindo Leyva Soto (QEPD) y el tercero es René, quien hace unos pocos años regresó a vivir por un tiempo al pueblo. Actualmente me parece que vive en Oaxaca. Gumersindo a quien todos le decían Gume o Gûero radicaba en el D.F. y se mantenía siempre en contacto con las personas de Parián que viven en la ciudad de México, pero desafortunadamente hace cosa de mas o menos tres años, ya no contamos con el. Doña Aurelia también paso a mejor vida hace muchos años y sus restos descansan en el cementerio del pueblo.
Este terreno actualmente luce muy diferente a como lo describo al inicio de estas líneas ya que cambió de propietario y ahora sus nuevos dueños , que son el matrimonio formado por la Gûera hija de Zabulón y Sarita Camacho y Juan, un muchacho que llegó a Parián como empleado de Telégrafos y quienes residen en Oaxaca pero que siguen fieles al pueblo y sus tradiciones, han construído una nueva casa y que viene a ser de las construcciones que poco a poco van transformado la imágen de nuestro terruño.
Mas adelante y por el mismo lado de la calle se encuentra el Templo dedicado al culto del Protestantismo, pues a pesar de que siempre hemos sido pocos habitantes, en el pueblo ha habido diversidad de religiones sin que ello signifique diferencias de ningun tipo, hubo incluso un tiempo en que se decía que hasta masones había en el pueblito. Hasta la fecha este templo se mantiene vigente y se siguen celebrando oficios propios de esta religión.
Siguiendo por este lado de la calle nos encontramos ya casi a la salida del pueblo con rumbo a El Progreso y aqui se forma una curva que conecta con el Camino Real como le llamaban a principios del siglo pasado o con la Carretera como le decíamos los de mi generación y que ahora no se como le digan los chavos pero que tiene como última o primera casa, según sea la dirección que se tome, una que es propiedad de don Roberto Bravo (QEPD) y que en algún tiempo estuvo habitada por una familia llegada de la Cañada, no se si de Tomellín, Cuicatlán o de algún otro lugar de esos rumbos, pero si recuerdo muy bien que en esa familia había unas muchachas muy guapas, tanto que en el pueblo se les conoció por "Las Bonitas", una de ellas era precisamente Elpidia, la que nombro anteriormente. Eran la admiración de todos los jóvenes de esa época y la envidia de todas las chicas del lugar que se sintieron desplazadas del afecto de los galanes locales.
Después de un tiempo estas personas se fueron del pueblo y la casa volvió a quedar desocupada, como hasta hoy en día sigue. Como don Roberto ya falleció, esta propiedad debe de ser de algún miembro de esta apreciable familia.

domingo, 9 de mayo de 2010

LAS CASAS DE PARIAN. (Continuación)

Dejamos atras la casa de los Guizado y atravesando un pequeño callejón llegamos a la casa que fué habitada por el matrimonio formado por el profesor Maximino Ayala y su esposa la señora Rufina Carrizosa. Era esta casa con un corredor al frente, techado de lámina galvanizada como muchas que había en el pueblo, pero pasando a su interior se encontraba uno en un espacio de otra época, pues estas dos personas que la habitaban eran seguramente nacidas a fines del siglo IXX y en la casa debido a sus instalaciones y decorados lo hacía a uno sentirse en una atmósfera de los años veinte o treinta del 1900. De cuando yo recuerdo esta casa, tenía al frente un local ya vacío con muebles propios de una tienda, es decir un mostrador y estantes de madera y la casa propiamente dicha estaba atras de esto. Ya estando al interior uno daba con un patio central y habitaciones a los lados, estaba el patio embaldosado con lajas, casi al centro un árbol que no recuerdo si era limonero o de naranjas con su rodete hecho tambien de piedra, había profusión de macetas de terracota y algunas cubiertas con trozos de cerámica y espejos en donde crecían muy cuidadas flores de geranio, rosas y tulipanes,al rededor del patio estaba la cocina, la sala y al fondo en una esquina la recámara, todo reluciendo de limpio y en perfecto orden, lo que reflejaba sin duda la personalidad de su dueño. Las paredes de todas las piezas estaban pintadas de colores suaves y decoradas con cenefas de grecas dividiendo la pintura de las paredes con el espacio del guardapolvo pintado de otro color. Las paredes tambien estaban decoradas con pequeñas flores pintadas como tapiz, la cama cubierta con colcha bordada y reluciente de blancura, las almohadas con sus fundas bordadas correspondientes a la colcha, había cuadros con pinturas románticas en la pared, en un rincón descansaba la clásica e infaltable máquina de coser Singer con su gabinete de madera reluciente, como no podía faltar en una casa decente de la época y así otras cosas que escapan a mi recuerdo pero que dejaron huella en mi memoria. Don Maximino Ayala era de profesión Profesor y a el le deben muchos el haber conocido las primeras letras. Dicen que era una persona muy seria y muy exigente como maestro, con un amplio conocimiento de su profesión y muy disciplinado, lo que era un requisito indispensable para que algún infante pudiera tomar clases con el. Por extensión de estas características, su esposa era también una señora muy respetable y seria. La recuerdo siempre muy limpia en su persona , con su ropa de estilo muy austero, vestidos cerados hasta el cuello, de mangas largas ajustadas a las muñecasy el largo del vestido hasta el suelo, todo perfectamente almidonado al grado de que al caminar o moverse producía un leve murmullo el roce de sus ropas que siempre llevó en colores oscuros. A don Maximino no lo conocí, para cuando yo recuerdo el ya era difunto. Su esposa doña Rufina le sobrevivió muchos años. Este matrimonio tuvo hijos que salieron del pueblo y nunca regresaron dejando abandonados a sus padres y cuando muere don Maximino, su esposa queda totalmente sola y desamparada. Para mitigar un poco la soledad en que vivía, le dió asilo en su casa a una señora que traía pan amarillo de Etla para venderlo en Parián y que era una persona también de cierta edad de quien nunca supe su nombre ya que todos la conocíamos como Tía Chea. Por el abandono y la miseria en que vivía por no tener ningun tipo de ingresos, por su avanzada edad se enferma sin tener nadie a quien recurrir. De alguna manera se logra contactar con uno de sus hijos que vivía en Puebla y mi madre la lleva a ese lugar para dejarla en manos de el. Cierto tiempo después llega al pueblo la noticia de su muerte en esa ciudad.
Los detalles que aquí doy son porque tuve de niño cercanía con doña Rufina ya que fué mi madrina de bautizo y de Primera Comunión así como también lo fué de todos mis hermanos ya que mis padres la apreciaban bastante.
Actualmente esa casa ya desapareció y en su lugar se levanta una nueva construcción propiedad de Erubiel Ayala y en la cual han llegado a vivir otras personas de las cuales daremos cuenta mas adelante.
Pasando a otro tema, le damos la bienvenida a Arturo Alcázar, un nuevo lector y ya colaborador de estas líneas. Espero que nos siga dando su colaboración para seguir conociendo aspectos de la vida del pueblo ya que eso que el cuenta del agua caliente realmente es algo que yo no sabía.
Y también le pido a Arturo y a los otros lectores que han hecho un comentario a este blog, que por favor si`pueden nos den mas detalles acerca de su relación con Parián, si es posible saber quienes son sus padres, en donde vivieron cuando estaban en el pueblo, en que época y algo mas que nos acerque como parte de la comunidad a la que pertenecemos.

domingo, 4 de abril de 2010

LAS CASAS DE PARIAN (CONTINUACION)


Dejamos atras la casa de Cholita y atravesando el callejón que ahi existe nos encontramos con la casa que habitó don Ubaldo Guizado y su familia. Estaba formada esta familia por don Ubaldo, su esposa cuyo nombre no recuerdo y sus hijos. A quien de entre ellos recuerdo muy bien es a Mario ya que fuimos compañeros de escuela y de juegos aparte de que nos hemos visto en algunas ocasiones durante la fiesta de Junio en el pueblo. Don Ubaldo era propietario de un camión y como algunos otros se dedicaba al transporte de manganeso de las minas de Huauclilla a la estación de Parián y de regreso a las minas si había gente que fuera con ese rumbo, pues se hacía también transporte de personas. Al declinar el trabajo de las minas, a esta familia también no le quedó de otra mas que salir del pueblo en busca de mejores perspectivas y se fueron a radicar a la ciudad de Puebla, que es en donde siguen viviendo. También como casi todos los que somos de Parián, dejaron abandonada su casa, pero pasado algún tiempo el "llamado de la tierra" les tocó y ahora han vuelto a ser parte activa de la población prestando su ayuda para todo lo que les ha ido requiriendo el pueblo al grado de que ellos fueron parte importante en la organización de los festejos de Junio del año pasado. Así también se han dado a la tarea de rehacer la casa que fué de su propiedad ayudando con esto a que la apariencia del pueblo vaya recuperando vigor y poco a poco deje atrás esa imagen de pueblo fantasma que durante tanto tiempo se mostraba al visitante. Vaya desde aquí un afectuoso saludo a los miembros de esta apreciable familia y un agradecimiento por lo que hacen por nuestro querido Parián .

Al estar redactando esta nota y mencionar a Huauclilla en este dia Domingo que finaliza la Semana Santa, no puedo menos que recordar en este día el pueblo se quedaba desierto ya que todos nos íbamos a Huauclilla el Viernes Santo a presenciar la representación que ahí hacen de los momentos de la llamada Pasión de Cristo, por eso es que la foto que pongo hoy es una vieja imagen del Centurión de Huauclilla rodeado de niños del lugar.

martes, 16 de marzo de 2010

CONTINUACION DE LAS CASAS DE PARIAN

Siguiendo con nuestros relatos llegamos ahora a la casa que perteneció la señora Soledad Jiménez a quien se le conocía como Cholita.Era esta casa de un aspecto muy evocador de la provincia con sus pilares de ladrillos rojos al frente, su techo de tejas que daban sombra al patio de entrada y ya adentro el piso de ladrillo en la pieza pricipal y construídas en otro nivel mas alto se encontraban la cocina y los cuartos complementarios con un pequeño patio con plantas y con piso de piedra.
Cholita, como todo mundo le llamaba cariñosamente, era una persona que hasta donde yo se no tuvo descendencia pero si el suficiente amor maternal para darle crianza a dos niños y una niña, familiares cercanos a ella y que a muy temprana edad se vieron privados de la existencia de sus padres. Esta buena señora fue durante toda su vida la encargada de cuidar la iglesia y auxiliar al cura en turno para llevar a cabo las actividades propias de el templo.También durante un tiempo era el terror de los niños que asistíamos a la Doctrina cuando estábamos en vísperas de hacer la Primera Comunión ya que ella era la que se encargaba de enseñarnos todo lo que se necesitaba para llegar bien preparados y era muy estricta, tal parecía que quería hacer santos de los niños que tenía catequizando. Cuando visito la iglesia del pueblo me parece todavía oír lo fuerte y agudo de su voz entonando los cánticos que acompañan a la misa. Era una persona de buenos sentimientos y le daba alojamiento en su casa a toda aquella persona que por alguna razón no tenía donde estar, asi también visitaba a los enfermos y los auxiliaba en lo que podía. Al final de su vida terminó sola y sin familiares que se acercaran a sus últimos días, solo la poca gente que aún vivía en el pueblo estuvo con ella. Fue Cholita todo un personaje en el pueblo y como cualquier ser humano, con defectos pero también con virtudes, lo que hace que ahora se le recuerde con cariño y se valore lo que en vida hizo para bien de la iglesia de nuestro pueblo y de la gente a la que ayudó.
Como ilustración de esta nota tenemos una vista aérea de la región en donde se asienta Parián, al que podemos ver al centro de la foto, casi no se distingue por la gran altura a la que está tomada esta foto. También a la izquierda en la parte superior y como una mancha blanquizca, se ve el pueblo de Huauclilla y lo que si se ve muy claramente es el camino o carretera como le decimos nosotros, que va de Parián a Huauclilla. Esta foto está tomada de Google. Espero que la disfruten

jueves, 4 de marzo de 2010


ESTA NOTA QUE REPRODUZCO AQUI, FUE PUBLICADA A MEDIADOS DE ENERO DE EL PRESENTE AÑO EN EL PERIODICO "DIARIO DESPERTAR DE OAXACA". LO QUE SE VE EN LA FOTO ES LO QUE ACTUALMENTE QUEDA DE LA TORRE DE LA CASA MURO.


El pueblo fantasma en que se convirtió El Parián, en San Gerónimo Sosola, Etla, por el cierre de la estación del Ferrocarril Mexicano del Sur, hace 18 años, volverá a cobrar vida luego de que el empresario y presidente del Banco de Alimentos, Gerardo Gómez Tort, y el agente municipal, Daniel Hernández Cruz, iniciaran el fi nanciamiento de un ambicioso proyecto que comprende el rescate y conservación de lo que fue la estación de trenes y el casco de la hacienda. Se construirá el Parador San Antonio.
EL PARIÁN, San Gerónimo Sosola.- A 18 años de cerrarse las puertas de lo que fuera la estación de El Parián del Ferrocarril Mexicano del Sur y con ello emigrado los pocos habitantes hacia entidades como Oaxaca, Puebla y México, entre otras, nuevamente se volverá a observar gente por sus pequeñas calles como la avenida central, el puente de fierro y los andenes de la estación.
El ahora pueblo fantasma revivirá aquellos 100 años de intensa actividad, desarrollo y felicidad que atrajo hace 28 años a la línea férrea, con un ambicioso proyecto encabezado por el empresario y presidente del Banco de Alimentos del Estado, Gerardo Gómez Tort, quien rehabilitará, rescatará y conservará lo que alguna vez fue la estación del Ferrocarril Mexicano.
El deseo de revivir un pueblo de tan sólo 50 casas le nació al empresario Gerardo Gómez Tort después de visitar por primera vez el lugar, del cual se enamoró por su tranquilidad, por la calidad de su gente, del clima, de las casas y por su historia.
Pero a la vez un sentimiento de tristeza lo inundó al observar el lugar que alguna vez fue una de las localidades más importantes de intercambio y transportación de la región Mixteca gracias a la estación férrea. Ahora, un ambiente de soledad es lo que impera junto con el abandono de varios hogares y el lento desgaste de los inmuebles originales.
Actualmente, en la localidad viven menos de cinco familias, en su mayoría son personas de la tercera edad, son jubilados de la estación férrea y de la administración de correos, entre otras empresas e instituciones educativas.
Mientras observaba desde lo alto de un cerro al pequeño y mágico poblado de El Parián, Gerardo Gómez Tort habló de lo importante que será proyectarlo en un corto plazo, “para cobijar al turismo local, nacional y extranjero en un lugar donde puedan hospedarse por algunos días, degustar de las comidas y bebidas tradicionales, escuchar música, admirar la belleza de la zona, caminar y disfrutar de la tranquilidad, así como visitar el Museo Férreo, el templo, etcétera”.
El sitio llevará el nombre de Parador San Antonio en honor al santo patrono de El Parián, San Antonio de Padua y constará de ocho habitaciones, un restaurant, un mirador, piano-bar, un jardín, alberca, juegos para niños y gallineros.

Primera etapa de remodelación
Los primeros trabajos que iniciaron en junio se prevé que culminen en menos de dos meses. La segunda etapa iniciará en seis meses. Gerardo Gómez Tort subrayó que el también hotel pretende rescatar a El Parián y a su gente, porque una vez que los turistas visiten la localidad habrá derrama económica que se ocupará para la sobrevivencia de la gente, así como para el embellecimiento de las calles con laja, fachadas de las casas, el puente, las escaleras de la parroquia y de la estación.
Además, se crearán fuentes de empleo para las pocas personas que actualmente radican en el pueblo, pero conforme el proyecto alcance el éxito deseado, los oriundos que viven en diferentes partes de Oaxaca y la República Mexicana podrán retornar a sus raíces con la confianza de que tendrán un trabajo.
“Nadie se imagina que existe un lugar tan bello como El Parián, un lugar donde el tiempo no para y por qué no mostrárselo al mundo. Una vez que se inaugure el Parador San Antonio los oaxaqueños y visitantes de otros estados y extranjeros podrán admirar un poco más de la belleza del estado.
“El Parián tiene muchas cosas que observar, desde la entrada, las casas, su gente que te recibe con alegría, las calles, los vestigios de los negocios que durante la época del ferrocarril fueron tan importantes y su iglesia que cuenta con un armonio original de más de 80 años y aún se puede utilizar”, comentó Gerardo Gómez Tort.
Agregó que no es lo único que realizará, porque en conjunto con el agente municipal de El Parián, Daniel Hernández Cruz, en menos de un año comenzarán con el proyecto del rescate del Ferrocarril Mexicano del Sur y de la estación del pueblo.
La intención es que el camino de hierro vuelva a reactivar aquellos pobladores de San Pablo Huitzo, Villa de Etla, Telixtlahuaca, Tomellín y San Juan Bautista Cuicatlán, entre otros.

Falta ayuda
El agente municipal de El Parián, Daniel Hernández Cruz reveló que con la desaparición del Ferrocarril Mexicano del Sur también se murió una parte del pueblo, porque todos los habitantes dependían directamente de la estación férrea, que había atraído negocios de abarrotes, tlapalería, pan, restaurantes, telas, dos bancos y la administración de correos.
Pero una vez que se cancelaron las corridas hacia los distintos poblados de Oaxaca, Puebla y México, decayeron muchos negocios porque dejaron de vender su mercancía ante la baja afluencia de los paisanos y visitantes; con el paso del tiempo tuvieron que cerrar.
Para el año de 1995 El Parián ya estaba casi deshabitado, porque los padres de familia emigraron en busca de mejores oportunidades de vida para ellos y para sus hijos, y solamente quedaron los abuelos o aquellos que fueron pensionados por la Administración de Correos y Ferrocarriles de México.
Con la migración de la mayoría de los pobladores, el pueblo poco a poco se fue rezagando en los servicios de ampliación de agua potable, electricidad, pavimentación, centro de salud e instituciones educativas, entre otras, además, el acceso a la fecha sigue siendo de terracería.
Por último, el mandatario Hernández Cruz culminó que con el proyecto de rescate del Parador San Antonio, esperan que los gobiernos estatal y federal giren su vista hacia la comunidad y les otorguen los servicios básicos, así como la pavimentación de los 14 kilómetros de acceso a la población.