martes, 16 de marzo de 2010

CONTINUACION DE LAS CASAS DE PARIAN

Siguiendo con nuestros relatos llegamos ahora a la casa que perteneció la señora Soledad Jiménez a quien se le conocía como Cholita.Era esta casa de un aspecto muy evocador de la provincia con sus pilares de ladrillos rojos al frente, su techo de tejas que daban sombra al patio de entrada y ya adentro el piso de ladrillo en la pieza pricipal y construídas en otro nivel mas alto se encontraban la cocina y los cuartos complementarios con un pequeño patio con plantas y con piso de piedra.
Cholita, como todo mundo le llamaba cariñosamente, era una persona que hasta donde yo se no tuvo descendencia pero si el suficiente amor maternal para darle crianza a dos niños y una niña, familiares cercanos a ella y que a muy temprana edad se vieron privados de la existencia de sus padres. Esta buena señora fue durante toda su vida la encargada de cuidar la iglesia y auxiliar al cura en turno para llevar a cabo las actividades propias de el templo.También durante un tiempo era el terror de los niños que asistíamos a la Doctrina cuando estábamos en vísperas de hacer la Primera Comunión ya que ella era la que se encargaba de enseñarnos todo lo que se necesitaba para llegar bien preparados y era muy estricta, tal parecía que quería hacer santos de los niños que tenía catequizando. Cuando visito la iglesia del pueblo me parece todavía oír lo fuerte y agudo de su voz entonando los cánticos que acompañan a la misa. Era una persona de buenos sentimientos y le daba alojamiento en su casa a toda aquella persona que por alguna razón no tenía donde estar, asi también visitaba a los enfermos y los auxiliaba en lo que podía. Al final de su vida terminó sola y sin familiares que se acercaran a sus últimos días, solo la poca gente que aún vivía en el pueblo estuvo con ella. Fue Cholita todo un personaje en el pueblo y como cualquier ser humano, con defectos pero también con virtudes, lo que hace que ahora se le recuerde con cariño y se valore lo que en vida hizo para bien de la iglesia de nuestro pueblo y de la gente a la que ayudó.
Como ilustración de esta nota tenemos una vista aérea de la región en donde se asienta Parián, al que podemos ver al centro de la foto, casi no se distingue por la gran altura a la que está tomada esta foto. También a la izquierda en la parte superior y como una mancha blanquizca, se ve el pueblo de Huauclilla y lo que si se ve muy claramente es el camino o carretera como le decimos nosotros, que va de Parián a Huauclilla. Esta foto está tomada de Google. Espero que la disfruten

jueves, 4 de marzo de 2010


ESTA NOTA QUE REPRODUZCO AQUI, FUE PUBLICADA A MEDIADOS DE ENERO DE EL PRESENTE AÑO EN EL PERIODICO "DIARIO DESPERTAR DE OAXACA". LO QUE SE VE EN LA FOTO ES LO QUE ACTUALMENTE QUEDA DE LA TORRE DE LA CASA MURO.


El pueblo fantasma en que se convirtió El Parián, en San Gerónimo Sosola, Etla, por el cierre de la estación del Ferrocarril Mexicano del Sur, hace 18 años, volverá a cobrar vida luego de que el empresario y presidente del Banco de Alimentos, Gerardo Gómez Tort, y el agente municipal, Daniel Hernández Cruz, iniciaran el fi nanciamiento de un ambicioso proyecto que comprende el rescate y conservación de lo que fue la estación de trenes y el casco de la hacienda. Se construirá el Parador San Antonio.
EL PARIÁN, San Gerónimo Sosola.- A 18 años de cerrarse las puertas de lo que fuera la estación de El Parián del Ferrocarril Mexicano del Sur y con ello emigrado los pocos habitantes hacia entidades como Oaxaca, Puebla y México, entre otras, nuevamente se volverá a observar gente por sus pequeñas calles como la avenida central, el puente de fierro y los andenes de la estación.
El ahora pueblo fantasma revivirá aquellos 100 años de intensa actividad, desarrollo y felicidad que atrajo hace 28 años a la línea férrea, con un ambicioso proyecto encabezado por el empresario y presidente del Banco de Alimentos del Estado, Gerardo Gómez Tort, quien rehabilitará, rescatará y conservará lo que alguna vez fue la estación del Ferrocarril Mexicano.
El deseo de revivir un pueblo de tan sólo 50 casas le nació al empresario Gerardo Gómez Tort después de visitar por primera vez el lugar, del cual se enamoró por su tranquilidad, por la calidad de su gente, del clima, de las casas y por su historia.
Pero a la vez un sentimiento de tristeza lo inundó al observar el lugar que alguna vez fue una de las localidades más importantes de intercambio y transportación de la región Mixteca gracias a la estación férrea. Ahora, un ambiente de soledad es lo que impera junto con el abandono de varios hogares y el lento desgaste de los inmuebles originales.
Actualmente, en la localidad viven menos de cinco familias, en su mayoría son personas de la tercera edad, son jubilados de la estación férrea y de la administración de correos, entre otras empresas e instituciones educativas.
Mientras observaba desde lo alto de un cerro al pequeño y mágico poblado de El Parián, Gerardo Gómez Tort habló de lo importante que será proyectarlo en un corto plazo, “para cobijar al turismo local, nacional y extranjero en un lugar donde puedan hospedarse por algunos días, degustar de las comidas y bebidas tradicionales, escuchar música, admirar la belleza de la zona, caminar y disfrutar de la tranquilidad, así como visitar el Museo Férreo, el templo, etcétera”.
El sitio llevará el nombre de Parador San Antonio en honor al santo patrono de El Parián, San Antonio de Padua y constará de ocho habitaciones, un restaurant, un mirador, piano-bar, un jardín, alberca, juegos para niños y gallineros.

Primera etapa de remodelación
Los primeros trabajos que iniciaron en junio se prevé que culminen en menos de dos meses. La segunda etapa iniciará en seis meses. Gerardo Gómez Tort subrayó que el también hotel pretende rescatar a El Parián y a su gente, porque una vez que los turistas visiten la localidad habrá derrama económica que se ocupará para la sobrevivencia de la gente, así como para el embellecimiento de las calles con laja, fachadas de las casas, el puente, las escaleras de la parroquia y de la estación.
Además, se crearán fuentes de empleo para las pocas personas que actualmente radican en el pueblo, pero conforme el proyecto alcance el éxito deseado, los oriundos que viven en diferentes partes de Oaxaca y la República Mexicana podrán retornar a sus raíces con la confianza de que tendrán un trabajo.
“Nadie se imagina que existe un lugar tan bello como El Parián, un lugar donde el tiempo no para y por qué no mostrárselo al mundo. Una vez que se inaugure el Parador San Antonio los oaxaqueños y visitantes de otros estados y extranjeros podrán admirar un poco más de la belleza del estado.
“El Parián tiene muchas cosas que observar, desde la entrada, las casas, su gente que te recibe con alegría, las calles, los vestigios de los negocios que durante la época del ferrocarril fueron tan importantes y su iglesia que cuenta con un armonio original de más de 80 años y aún se puede utilizar”, comentó Gerardo Gómez Tort.
Agregó que no es lo único que realizará, porque en conjunto con el agente municipal de El Parián, Daniel Hernández Cruz, en menos de un año comenzarán con el proyecto del rescate del Ferrocarril Mexicano del Sur y de la estación del pueblo.
La intención es que el camino de hierro vuelva a reactivar aquellos pobladores de San Pablo Huitzo, Villa de Etla, Telixtlahuaca, Tomellín y San Juan Bautista Cuicatlán, entre otros.

Falta ayuda
El agente municipal de El Parián, Daniel Hernández Cruz reveló que con la desaparición del Ferrocarril Mexicano del Sur también se murió una parte del pueblo, porque todos los habitantes dependían directamente de la estación férrea, que había atraído negocios de abarrotes, tlapalería, pan, restaurantes, telas, dos bancos y la administración de correos.
Pero una vez que se cancelaron las corridas hacia los distintos poblados de Oaxaca, Puebla y México, decayeron muchos negocios porque dejaron de vender su mercancía ante la baja afluencia de los paisanos y visitantes; con el paso del tiempo tuvieron que cerrar.
Para el año de 1995 El Parián ya estaba casi deshabitado, porque los padres de familia emigraron en busca de mejores oportunidades de vida para ellos y para sus hijos, y solamente quedaron los abuelos o aquellos que fueron pensionados por la Administración de Correos y Ferrocarriles de México.
Con la migración de la mayoría de los pobladores, el pueblo poco a poco se fue rezagando en los servicios de ampliación de agua potable, electricidad, pavimentación, centro de salud e instituciones educativas, entre otras, además, el acceso a la fecha sigue siendo de terracería.
Por último, el mandatario Hernández Cruz culminó que con el proyecto de rescate del Parador San Antonio, esperan que los gobiernos estatal y federal giren su vista hacia la comunidad y les otorguen los servicios básicos, así como la pavimentación de los 14 kilómetros de acceso a la población.